La sede social del Santander en el Paseo de Pereda es un símbolo no sólo del banco, sino de la capital cántabra. Las primeras actividades del Banco Santander datan de 1857 alrededor del comercio y el puerto y es en 1909 cuando accede a la presidencia el primer miembro de la familia Botín. Unos años después, en 1919, el Santander compra el edificio que hoy ocupa su sede en el Paseo de Pereda.
Emilio Botín compró dos casas, los números 11 y 12, del Paseo de Pereda a Eusebio López y Díaz, sobrino del primer Marqués de Comillas. Se trataba de un edificio que ocupaban en aquel momento un Hotel, la sede del Club de Regatas y varios inquilinos, a quienes se tardó un tiempo en desalojar. Conseguidas las oportunas licencias, se encargó la obra al arquitecto Ricardo Bastida, autor de las sedes de los Banco Bilbao Vizcaya y Urquijo en Madrid.
Las obras de reforma tardaron dos años y medio y, finalmente, el edificio se inauguró un 31 de marzo de 1923 a las cuatro de la tarde. Al acto de inauguración asistieron autoridades civiles y eclesiásticas, personalidades del mundo de la industria, el comercio y empleados del banco. Desde entonces, el edificio ha sido la sede del banco, que este año se encuentra inmerso en la celebración de su 150 aniversario. Con este motivo, el banco editará un libro con su historia.